Me inspiran
Todo escritor empieza siendo un lector insaciable.

Antes de escribir una sola página, pasé media vida viviendo las historias de otros.
Mis primeras aventuras llegaron de la mano de Los Hollister, aquella familia capaz de convertir cualquier viaje en un misterio. Después aparecieron las novelas de Walter Scott, Emilio Salgari y la colección Grandes Aventuras. Sus páginas me enseñaron que los mapas podían esconder tesoros y que la Historia era el mejor escenario para cualquier relato.
Durante la adolescencia llegaron los autores que terminarían marcando mi imaginación. Julio Verne me convenció de que la aventura no tenía límites. Agatha Christie me enseñó el placer de sembrar preguntas antes que respuestas.
Cada mañana, el tren que unía Campdevànol con Vic se convertía en una biblioteca sobre raíles. Mientras el paisaje desfilaba tras la ventanilla, descubrí a Edgar Allan Poe, Gabriel García Márquez, Milan Kundera, Umberto Eco y muchos otros escritores que ampliaron mi forma de entender la literatura.
En la universidad llegaron Ken Follett y Katherine Neville. Con ellos comprendí que era posible mezclar Historia, suspense y aventura en una misma novela sin renunciar al rigor histórico.
Cuando empecé a trabajar, una buena parte de mi sueldo acababa inevitablemente en las librerías. Mi biblioteca siguió creciendo con autores como Paulo Coelho, Matilde Asensi, Dan Brown, Ken Follett, Carlos Ruiz Zafón y muchos más. Fue entonces cuando entendí qué tipo de historias quería contar: novelas donde el thriller, la aventura, el misterio y la Historia caminaran siempre de la mano.
Hoy sigo leyendo con la misma curiosidad que aquel niño que devoraba libros en el sofá de casa. Disfruto especialmente de autores como Santiago Posteguillo y Patrick Rothfuss, sin dejar nunca de regresar a los grandes clásicos. Homero, Dante, Shakespeare o Cervantes siguen recordándome que las mejores historias nunca envejecen.
Porque escribir no consiste únicamente en imaginar.
Es, sobre todo, aprender a escuchar a todos los escritores que caminaron antes que nosotros.
